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on jueves, 7 de junio de 2012

Argumento escaso sin prisa alguna,
resquicios de tristeza duermen escondidos,
aquel efímero sonido cesa,
como era de esperar fue despedido.

En la esquina olvidada,
lucía aquel espanto,
ilustre algarabía de llanto.

Volaban los recuerdos,
acababa el sufrimiento,
lucía la mañana después de aquella
extraña madrugada.

No sé bien lo que pasó,
zócalo manchado de sangre,
húmedo aire envolvente
encasillado en el salón,
la noche cayó,
aunque más nunca despertó.


Araceli Valenzuela Ortega 3º D
on jueves, 10 de mayo de 2012

Para leer esta historia te damos un consejo: recuerda que los prefijos i-, in-, a-, an-... significan negación. Si tienes esto en cuenta será más fácil entender el texto.

La gente permanecía impasible, así como sorprendida,mientras el presidente yacía muerto en el suelo, con una amorfa mancha de sangre rodeando su cabeza. Aquel hecho inaudito había dejado a la multitud extrañamente ilesos ante la escena que acababa de tener lugar. La masacre pública que se acababa de producir.
Mientras, en otro punto de la ciudad, la policía subía apresuradamente unos escalones que parecían no tener fin, y que los conducían a la azotea del edificio, donde, tranquilamente sentado, se encontraba el francotirador, ahora inerme, con inaudita calma, mientras apuraba un cigarrillo. Los agentes abrieron la puerta y se pusieron en posición defensiva, apuntándole.
-Buenos días-Dijo con tranquilidad.
-Las manos arriba y túmbese boca bajo lentamente.-Dijo, mientras el otro sonreía-No saldrá impune-.
-¿De verdad cree que alguien puede salir impune a estas alturas?-Dijo mientras reía a carcajadas-No tengo trabajo, no tengo casa,mi mujer se ha ido con otro, llevándose a mis hijos.¿De verdad cree que me iba a quedar quieto mientras hombres con traje y bien puestos nos convencen de que les votemos, poniéndose en nuestro lugar y gastándose millones y millones de euros en mítines, coches y programas de televisión¿Quién les da ese derecho?Sinceramente creo que he hecho algo inocuo para la sociedad, y diré más, he sido como un analgésico para la democracia.
-Usted es un idealista.¿Qué sería de esta sociedad si nadie nos guiara?
-¿Comprende usted la diferencia entre una sociedad que es guiada y un rebaño?
Acto seguido, se tiró por la azotea.

FRAN PALMA 3º D




Y ahí estaba Kratos, sentado frente al cadáver de su hija y su esposa mientras entre lágrima y lágrima se preguntaba por qué encomendó su alma al cruel Dios de La Guerra Ares.
Corría el año 266 a. C cuando Kratos,liderando al ejército de Esparta presentó guerra al numeroso ejército persa. Sus hombres se contaban en miles, pero la sed de sangre de los Espartanos era insaciable. Eran apenas mil soldados,los persas millones.
Presentaron batalla en los Campos Elíseos. Los persas, liderados por el bárbaro Agión formaban, incontables, frente a un millar de Espartanos buscando venganza.
La batalla transcurría su curso. Los persas , por muchos que fueran iban cayendo ante las increíbles habilidades de los Espartanos. Aunque por mucho más habilidosos que fuesen iban cayendo a mano de millones de persas.
Mientras tanto Kratos daba guerra a Agión, el bárbaro vikingo que emigró a terreno Persa consiguiendo convertirse en el capitán de tan grandioso ejército. Kratos, fuerte pero pequeño, Agión robusto y gigante. En un intento de asesinar a Agión, Kratos acabó desarmado.
Este cerró los ojos y se encomendó a Ares, gritó tan alto como pudo:
-Ares, a ti encomiendo mi alma si me salvas tanto a mí como a mis hombres.
Y el cielo se abrió y Ares sublime y bañando en oro bajó del Olimpo y destruyó a todo Persa que se interpuso.
Llegó a Kratos en segundos , al que le otorgó las espadas de Caos, que se fundieron en su piel, formando parte del mismo para el resto de la Eternidad.
Y así fue como los espartanos ganaron esa batalla.
Pero el alma de Kratos seguía perteneciendo a Ares. Este le mandó a la aldea en la que vivía la propia familia de Kratos, aunque este, cegado de sed de sangre arrasó con todo a su paso.
Se encontró al mismo oráculo, que le advirtió que no siguiera adelante, o se arrepentiría. Este, ansioso de venganza prosiguió hasta la ultima cabaña en la que entró y mató a todo ser viviente que había dentro. Pero de lo que no se dio cuenta cegado por las órdenes de Ares fue que las últimas personas a las que asesinó eran su hija y su esposa.
Y ahí estaba Kratos, sentado frente al cadáver de su hija y su esposa mientras entre lágrima y lágrima se preguntaba por qué encomendó su alma al cruel Dios de La Guerra Ares.

ÁLVARO MUÑOZ MATA 3º D

Cuentan que una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades del hombre.
Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:
- ¿Vamos a jugar a las escondidas?!
La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse preguntó
- ¿A las escondidas?... ¿y cómo es eso?
- Es un juego -explicó la LOCURA- en que yo me tapo la cara y comienzo a contar uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.
El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA, la ALEGRÍA dio tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATÍA, a la que nunca le interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar... la VERDAD prefirió no esconderse, para qué? si al final siempre la hallaban, y la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y la COBARDÍA prefirió no arriesgarse...
- Uno, dos, tres... -comenzó a contar la LOCURA.
La primera en esconderse fue la PEREZA, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino, la FE subió al cielo y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.
La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos...
¿Que si un lago cristalino?, ideal para la BELLEZA. ¿Que si la hendija de un árbol?, perfecto para la TIMIDEZ. ¿Que si el vuelo de la mariposa?, lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD. ¿Que si una ráfaga de viento?, magnífico para la LIBERTAD... Así, la GENEROSIDAD terminó por ocultarse en un rayito de sol.
El EGOÍSMO en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... pero sólo para él. La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris), y la PASIÓN y el DESEO en el centro de los volcanes. El OLVIDO... se me olvidó dónde se escondió... pero eso no es lo importante.
Cuando la LOCURA contaba 999.999, el AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado... hasta que divisó un rosal... y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
- Un millón!!!- contó la LOCURA y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de una piedra.
Después se escuchó la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre Zoología... La PASION y el DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró la ENVIDIA y, claro, pudo deducir dónde estaba el TRIUNFO. El EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo. Él solito salió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas.
De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la BELLEZA y con la DUDA resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse...
Así fue encontrando a todos... al TALENTO entre la hierba fresca, a la
ANGUSTIA en una oscura cueva, a la MENTIRA detrás del arco iris... (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta al OLVIDO... que ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos... pero sólo el AMOR no aparecía por ningún sitio.
La LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas... y cuando estaba dándose por vencida divisó un rosal y las rosas... Y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó... Las espinas habían herido en los ojos al AMOR; la LOCURA no sabía qué hacer para disculparse...lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces; desde que por primera vez se jugó a las escondidas en la tierra:

EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA.


CELIA FERNÁNDEZ GAMARRA 3ºA
on lunes, 7 de mayo de 2012

Una luz mortecina entraba por la minúscula ventana de la cocina.
Pese a las sombras creía ver, con perfecta nitidez, las motas de polvo.
Revoloteaban de derecha a izquierda, arriba y abajo, en un baile que parecía eterno.
No era consciente del tiempo que había pasado desde que se sentó frente a la mesa desnuda. No sentía el hambre, ni la sed.
Creía alimentarse con lo que sentía, respirar con su abandono.
Cada sentimiento le producía, a su vez, otro de inmensa felicidad, algo bastante curioso; le hacía sentir que seguía viva, aunque no lo creyera.
Fuera comenzó a llover con fuerza.
- "Las gotas parecen tener prisa ahora"- pensó. Y luego, los truenos y relámpagos.
Resonaban por toda la casa, recorriendo cada pasillo, escalera y habitación. Paseaban libremente, curioseando su vida y sus secretos.
La madera de las vigas del techo crujía, y el agua conseguía pasar a través de ellas, formando charcos a sus pies.
Más tarde, la luz inmortalizaba la estancia.
Se levantó, impotente y se llevó sus manos arrugadas a la cara.
No las recordaba así, ¿cuánto tiempo llevaba allí, para que su piel hubiera perdido todo rastro de juventud?
Consiguió llegar hasta el vestíbulo, donde el agua pasaba sin pausa bajo la puerta. Todo estaba encharcado, pero no le importó.
Se tumbó acurrucada en la esquina más cercana a la puerta, tiritando.
Esperaba algo, no sabía qué ni durante cuanto tiempo debía hacerlo. Solo sabía que debía esperar.

La puerta se abrió con un chirrido, dejando pasar una luz que parecía de otro lugar. Alguien entró con rapidez.
-Mamá, ¡¿Qué haces en el suelo?!- El cuerpo inerte no respondía.
La mujer se acercó. -¡Estás empapada, mamá! ¿Cómo se te ocurre...?
Los labios de la anciana eran completamente morados. La cogió por la cintura y consiguió ponerla en pie. La llevó hasta el baño y la sentó en el borde de la bañera. La cabeza de su madre recostada contra el pecho, los brazos caían a ambos lados del cuerpo. Intentó relajarse.
Llenó la bañera de agua tibia, le quitó la ropa y la metió con esfuerzo.
Se quedó mirándola, dos amplios huecos se abrían paso a ambos lados de su cara, los párpados rosados, el cabello gris. Parecía demasiado frágil.
Con el tiempo, el color volvió, pero no entendía por qué no despertaba.
La zarandeó con brusquedad, reprendiéndola por lo que había hecho.
En un momento de lucidez se detuvo, respirando entre corta damente, la observó de verdad, por primera vez en tantos años.
La mujer abrió los ojos, unos ojos negros, sin fondo, sin recuerdos, sin amor.
No sabía donde estaba, ni quién era aquella loca que la miraba de aquel modo y la besaba al mismo tiempo.
Al cabo de una eternidad, cuando la extraña se hubo relajado, decidió explicarle que ella no era aquella mamá de la que hablaba.
-Usted está loca, váyase inmediatamente de mi casa. Estoy esperando a mi marido, David. Llegará en cualquier momento, y como la vea aquí, no sé de lo que es capaz. Se fue al pueblo de al lado, a traerme unas rosas rojas recién cortadas, para que las ponga en el jarrón de la cocina.
La extraña lloraba desconsoladamente.
-Mamá, pues claro que soy tu hija, ¿ya no me recuerdas? Tienes que hacerlo. Papá ya no está, se fue hace tiempo y no va a volver. Pero mamá, yo estoy aquí contigo, soy tu hija. Olvida todo lo que quieras, todos los malos recuerdos, eso está bien, pero no me olvides, no...- Dio un alarido, como de animal herido.
La anciana se quedó mirándola.
-La juventud de hoy en día no respeta nada. Todo le parece bien, nada amoral.
Comenzó a buscar algo con la mirada, los ojos parecían salir de sus órbitas.
-¡Tobby, ven aquí, querido! Sálvame de esta condenada. ¿Y mi Tobby?- La miró- ¿Qué le has hecho? Bruja loca, ¿lo has encerrado? ¿Qué le has hecho?
-¡Mamá! Tobby no existe, murió hace años.
La madre pareció sufrir. Salió de la bañera azorada, mirando de nuevo a su alrededor.
-¿Pero no lo escuchas?- Se están riendo, Beatriz, se están riendo de mí. Dicen que estoy enferma y que ya no puedo recordar nada. Dicen lo mismo que dices tú. Están cantando, ¿puedes escucharlos?.
Beatriz permaneció en el suelo, escuchando a su madre cantar.
La miró desde abajo y no la reconoció, desnuda, atemorizada. Más tarde sufrió un mareo y cayó al suelo.
Decidió llamar a la ambulancia. Mientras esperaba, cogió a su madre, recordando las veces que de pequeña ella misma tuvo miedo y puedo encontrar consuelo entre sus brazos.
-No te preocupes-le susurró, meciéndola.- No hay por qué tener miedo. Ya ha llegado demasiado lejos, doblará la esquina y se irá.

ANA DÍAZ NAVARRO 4º ESO B


Impune, inerme, inaudito, impasible, inocuo,... ¿Qué significan? Lee la historia y averígualo. Una pista, los prefijos i-, im-, a-, an, significan no o lo contrario.

CASO ABIERTO

  • Salí ileso. Aquella noche me colé en el despacho del jefe, tuve que burlar todas las cámaras de la oficina y entrar a hurtadillas. En cuanto me pude incorporar, miré hacia atrás para comprobar que nadie me seguía. Empecé con la mesilla que estaba a la derecha de la puerta. No había nada interesante, sólo un marco amorfo de muchos colores, supuse que su hija pequeña se lo regalaría. Seguí investigando por los cajones de debajo de la mesa de trabajo, no podía estar allí mucho tiempo más. ¡Al fin! Encontré aquel archivo inédito, estaba justo debajo de la pipa que guardaba con tanto cariño. Era el momento que tanto esperaba, no podía detenerme a leerlo ni a revisarlo así que sin más tiempo que perder dejé todo en su sitio y me largué como pude, de nuevo evitando las cámaras de seguridad. Tragué saliva.
- Cuando llegué a casa no podía esperar más, abrí aquella carpeta mientras me temblaban las manos. Justo al abrirla me pareció sentir un olor extraño, sólo llegué a ver un pequeño frasco en su interior derramado por todos los documentos antes de caer al suelo repentinamente, señoría.

  • Cuéntenos, ¿qué pasó después?
  • Ante todo quiero aclarar que fue un golpe inocuo, lo que más dolor me causó fue aquel olor, aquel veneno que inhalé y que por suerte, sólo me dejó como secuela una amnesia de 3 días y un fuerte dolor de cabeza, ya que era inmune a uno de sus componentes, al más dañino. (Supongo que esta inmunidad viene de aquellos 5 años que estuve en la cárcel). Gracias a dios todo se curó con analgésicos.

  • Señor, haga el favor de no irse por las ramas e ir directo al grano.

  • De acuerdo, veamos... Mi mujer me encontró tirado en el salón y llamó a una ambulancia. Cuando me desperté y oí la voz de mi mujer de nuevo me pareció algo totalmente inaudito y desconocido. Ella se preocupaba mucho por mí, pero él, mi hermano, él se mostraba impasible, nunca nos hemos llevado bien. Me curé y dos semanas después, aquí me encuentro, alegando mi versión en este juzgado. El fiscal se dispuso a hablar con tono creído.
 
  • A decir verdad, me resulta insólito que sólo pueda recordar la visión del frasco y los documentos antes de desmayarse, y después nos cuente con todo detalle lo que le ocurrió al escuchar la voz de su mujer. No me parece coherente. Me vi inerme ante esta acusación, era todo lo que recordaba, no sabía cómo defender mi coartada y opté por afirmar esta misma.

  • Era lo único que recuerdo, no puedo decir nada más. El juez me interrumpió golpeando el mazo contra la mesa y añadiendo:

  • El testigo seguirá impune hasta la próxima sesión, ¡siguiente caso!
Araceli Valenzuela Ortega 3ºD

on viernes, 16 de marzo de 2012
Y ahí estaba Kratos, sentado frente al  cádaver de su hija y su esposa mientras entre lágrima y lágrima se preguntaba por qué encomendó su alma al cruel Dios de La Guerra Ares.
Corría el año 266 a.C cuando Kratos,liderando al ejército de Esparta presentó guerra al numeroso ejército persa.  Sus hombres se contaban en miles, pero la sed de sangre de los Espartanos era insaciable. Eran apenas mil soldados,los persas millones.
Presentaron batalla en los Campos Elíseos. Los persas, liderados por el bárbaro Agión formaban, incontables, frente a un millar de Espartanos buscando venganza.
La batalla transcurría su curso. Los persas , por muchos que fueran iban cayendo ante las increíbles habilidades de los Espartanos. Aunque por mucho más habilidosos que fuesen iban cayendo a mano de millones de persas.
Mientras tanto Kratos daba guerra a Agión, el bárbaro vikingo que emigró a terreno Persa consiguiendo convertirse en el capitán de tan grandioso ejército. Kratos, fuerte pero pequeño, Agión robusto y gigante. En un intento de asesinar a Agión Kratos acabó desarmado.
Este cerró los ojos y se encomendó a Ares, gritó tan alto como pudo:
-Ares, a ti encomiendo mi alma si me salvas tanto a mí como a mis hombres.
Y el cielo se abrió y Ares sublime y bañado en oro bajó del Olimpo y destruyó a todo Persa que se interpuso en su camino.
Después a Kratos  le otorgó las espadas del Caos, que se fundieron en su piel, formando parte del mismo para el resto de la Eternidad.
Y así fue como los espartanos ganaron esa batalla.
Pero el alma de Kratos seguía perteneciendo a Ares. Este le mandó a la aldea en la que vivía la propia familia de Kratos, aunque este, cegado de sed de sangre arrasó con todo a su paso.
Se encontró al mismo oráculo, que le advirtió que no siguiera adelante, o se arrepentiría. Este, ansioso de venganza prosiguió hasta la ultima cabaña en la que entró y mató a todo ser viviente que había dentro. Pero de lo que no se dio cuenta cegado por las ordenes de Ares fue que las últimas personas a las que asesinó eran su hija y su esposa.
Y ahí estaba Kratos, sentado frente al  cadáver de su hija y su esposa mientras entre lágrimas se preguntaba por qué encomendó su alma al cruel Dios de La Guerra Ares.

Álvaro Muñoz Mata 3º D


Fue llegar a primero,
Entonces todo cambió.
Recuerdo todo lo que pasó.
Nada es como espero.

A segundo logré llegar,
Nunca me habría imaginado,
Dónde ahora he llegado.
Otra vez vuelvo a empezar.

Desde tercero vuelvo a comenzar.
Este año estoy intentando,
Repasando y estudiando,
Esta evaluación aprobar.

Ya estamos en diciembre.
Esto se va acabando,
Se ven las notas llegando,
y con ellas jarabe de vara de mimbre.

Fernando de Reyes 3º D

Jamón, grandioso alimento veteado, 
Amado por todos y cada uno de nosotros.
Imposible describir tu sabor salado
Rico tu todo, desde tu interior hasta el exterior.
HOmenaje al jamón, bien sea crudo o asado.
Me gustas de todas formas,
Untado con tomate, bien alimentas.
Estas guardado en trozos de pan
Liados en papel albal.
Abates todo signo de hambre.

Jairo Muela

Porque yo, ¿Sabes? Soy famosa, y si no hay  exclusiva, me la invento, me opero la nariz, o los labios otra vez, me acuesto con un torero... o me corto mi pelo rubio como la Britni Espirs esa, y si la cosa va muy mal en la cadena me divorcio otra vez, que para eso gano un dineral ¿sabes?.
Esto no son ojeras, sino sombra que realza mis ojos marrones, y si la cara la tengo tan inflada es de guapa que soy, pero vamos, que lo mejor de todo, aparte de mi belleza, es mi inteligencia, mi manera de ser y mi simpatía, y si no preguntalé a los del plató, ¡Que yo por ellos MA-TO!

FRAN PALMA 3º D (La Esteban)